Abrir Puertas

Por qué llamar a un cerrajero y no abrir la puerta uno mismo

Nada es más desagradable que llegar a la casa o a la oficina y encontrar la cerradura estropeada debido a un intento de robo. Peor aún si has dejado las llaves olvidadas o las has perdido. En todo caso, es probable que pienses intentar abrir la puerta por ti mismo.

Pero por nada del mundo hagas esto. No solo es una pérdida de tiempo, sino también una medida extrema que seguro va a ocasionar más gastos que si llamaras a un cerrajero experto 24 horas. Aquí algunas razones por las que resulta inconveniente tratar de resolver por uno mismo.

Llamar a un cerrajero siempre es la opción más barata

Sobran las razones por las que llamar un cerrajero 24 horas es la opción más conveniente, pero también son muchos los motivos que demuestran que abrir la puerta por uno mismo empeora la situación. Es un dilema en el que te encontrarás en algún momento de la vida, pues lo más habitual es que las cerraduras se dañen o las llaves se pierdan.

Con razón, la cantidad de consejos y recomendaciones que existen en Internet sobre este tema es enorme. Que intentes todos los trucos que existen al respecto es no querer resolver a tiempo la situación con la eficacia que necesitas. Por otra parte, en honor a la verdad, ¿crees que puedes abrir una cerradura estropeada con una radiografía?

Ni mucho menos. Además de perder tiempo innecesario o pasar por malos ratos, quizás por no poder realizar las actividades programadas en el momento, puedes terminar complicando la situación. Los mecanismos de las cerraduras o puertas blindadas, por ejemplo, requieren herramientas especializadas para abrirlas, no una tarjeta de crédito o un destornillador.

A todo esto, hay que sumar los posibles costes de reparación de cerraduras o mecanismos de puertas por dañar sin querer su estructura. Es algo que, sin duda, puede ocurrir cuando utilizas herramientas inapropiadas para la situación. Seguramente en este punto estés pensando cómo abrir una puerta sin correr estos riesgos innecesarios.

Lo primero es mantener la calma ante el problema, ya que por lo general el estrés que se genera puede influir en la decisión que tomes. Lo segundo es no intentar abrir la puerta por ti mismo, aunque otros te digan que es fácil hacerlo. Así que, antes de decidir hacer cualquier cosa, lo más recomendable es pedir a un experto cerrajero que evalúe el problema.

Si lo que te preocupa es el aspecto económico, recuerda que más importante es el tiempo que puedas perder que el dinero que puedas invertir. En general, el problema no es solo abrir una puerta, también es importante reparar cualquier daño oculto que haya sufrido la cerradura.

En otros casos, lo mejor es aprovechar la oportunidad para hacer el mantenimiento necesario y adecuado a los mecanismos de las puertas. Y cuando el daño es irreversible, lo más seguro es que tengas que cambiar la cerradura o reforzar la seguridad si la misma ha sido forzada. Si lo piensas bien, se pierde más intentando abrir la puerta uno mismo que llamando a un cerrajero profesional.

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