Cortadora de Azulejos

Cortar azulejos con Rubi Rapid 62

Hoy día, gracias a los inestimables tutoriales que pueblan la web, se puede aprender casi cualquier tarea, hasta las más profesionales como el alicatado. Alicatar ha sido de siempre una de las labores más complejas de la construcción, llevada a cabo por expertos con nervios de acero y una precisión de cirujano que dedicaban toda su vida a especializarse en un gremio extremadamente exigente.

Sin Embargo, en la era de la información cualquiera puede iniciarse en el bello arte del alicatado: revestir la pared de nuestro baño con vistosos azulejos, o dedicar un fin de semana a renovar las baldosas rotas del suelo son actividades cada día más en boga en el mundo del bricolaje. Esto es algo fabuloso, aunque también tiene su parte negativa si no se trabaja conforme a las buenas prácticas. No olvidemos que en el alicatado lo primordial es la armonía y el acabado.

Rubi Rapid 62 la cortadora para todos los públicos

En demasiadas ocasiones se cae en el error de no prestar suficiente atención a una de los procesos fundamentales del alicatado: el corte. Y es que saber como cortar cerámica de forma limpia y precisa es medio alicatado. Por ello, además de dedicarle el tiempo suficiente y no dejar nunca de aprender, es indispensable contar con las herramientas que utilizan los alicatadores profesionales, como las cortadoras de cerámica Rubi de la prestigiosa marca Germans Boada.

Su modelo Rapid 62 es la cortadora manual de cerámica ideal para las tareas del hogar como el revestimiento de baños o el cambio de los azulejos de la cocina. Su estructura, basada en la de la famosa cortadora profesional Rubi TS 60, está diseñada para cotar longitudes de hasta 62 cm, permitiéndonos operar con baldosas cerámicas de hasta 15 mm de grosor.

Para sacarle todo el provecho a las características de la cortadora Rubi Rapid 62 es imprescindible conocer los cada uno requisitos a tener en cuenta para realizar un corte perfecto.

Cortadora Manual Rubi Rapid 42

Como cortar azulejos

  1. Medir el espacio: es fundamental conocer las medidas del espacio que vamos a alicatar
    para poder cubrir el máximo espacio con las piezas cortadas. De esta forma también evitamos esos indeseables huecos que tantas veces vemos rellenos de forma chapucera.
  2. Señalar los cortes: es una práctica lógica que nos ayuda a saber cual debe ser el camino a seguir con nuestra cortadora de cerámica. Marcar con lápiz impedirá que el azulejo quede manchado.
  3. Estabilizar la cortadora: el apoyo en el que situemos la cortadora debe ser firme y plano para mantener la estabilidad de la herramienta en todo momento. Utilizar bancos de trabajo como apoyo es una buena opción.
  4.  Elegir el rodel adecuado: según las características del material que vayamos a cortar deberemos elegir el rodel que mejor se adapte. La Rubi rapid 62 permite intercambiar rodeles por lo que, dependiendo del grosor de la baldosa, tendremos que instalar un rodel que sea efectivo. Las estándares para revestimientos y gres porcelánico van de 6 a 10 mm.
  5. Cortar: desliza la cuchilla sobre el azulejo y acciona la palanca de la cortadora para separar definitivamente las piezas.

Rodeles Rubi

De esta forma tan sencilla podemos rejuvenecer las paredes de nuestro hogar. Y todo, gracias a una herramienta práctica, sin apenas mantenimiento y que, gracias al tratamiento anticorrosión de sus componentes nos durará para toda la vida. Trabajar como los profesionales es más fácil y económico de lo que creemos.

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